Moto Guzzi Le Mans I del 77

Posterior a la V7 hizo aparición el modelo 750 S con freno de disco en 1974, y el modelo S3 con tres frenos de disco con sistema integral, que se presentó en la Feria de Milán en noviembre de 1975… Algo tarde, porque la estrella del salón fue la Moto Guzzi 850, que se convertiría en un icono de la época y que marcaría el camino de la fábrica de Mandello de Lario. Hoy en día es conocida como Le Mans I, pero nunca se catalogó así, ya que al ser la primera de la saga fue presentada como «Le Mans 850». Más tarde la seguirían la Le Mans II, la Le Mans III y la Le Mans 1000 o también conocida como Le Mans IV.

De este primer modelo de Le Mans se fabricaron 6.200 unidades entre el 1976 y el 1978 en dos series diferenciadas, la MK1 y la MK2. En esta ocasión podéis ver una MK2 del año 1977, que se podían escoger en dos colores, en rojo o en azul; ambas venían con sus detalles en naranja en el pequeño carenado frontal en una combinación de colores que a priori no parece que tenga que quedar bien, pero que es de lo más bonito y elegante.

Con su aparición en los escaparates a principios de 1976, la Le Mans rápidamente fue apreciada por los aficionados como una superbike con mayúsculas. Sus 71 CV y una velocidad declarada de 209 km/h hacían de ella una digna competidora con sus compatriotas italianas Ducati y Laverda.

El primer propietario de esta moto fue nada mas y nada menos que Salvador Servià, experimentado piloto de rallys con muchas victorias sobre sus espaldas.

La vieja Le Mans, después de ir cambiando de manos, llegó finalmente al actual propietario, Pere Bries, y es en este capítulo donde se le ha devuelto la juventud que antaño tuvo.

Cuando Pere visito el taller de GMB99 y se empezó ha hablar de la restauración, y del nivel de restauración que quería, fue muy claro. «Lo quiero todo, como salida de fábrica». Así que hacerlo «todo» no era simplemente una opción.

Texto: Ángel de la Maza – Motociclismo Clásico Nº197